La navidad ya pasó, pero todavía no tuve la oportunidad de hablar con muchos. Sólo quería escribir un poco cómo es que la viví, cómo es que la estoy viviendo.
El adviento empezó para mi, el primer domingo, cuando me levanté para ir a misa de 7.30 en la parroquia, y el P. Jojo se había olvidado de buscar algo para decir sobre la corona de adviento, entonces se me acercó un acólito mientras la misa estaba empezando, y me pidió por favor que fuera a buscar algo, contado así parece una anécdota más que nada graciosa, pero gracias a eso, yo pude vivir en mi adviento una semana de esperanza, una semana de preparación, una semana de alegría y una semana llena de amor.
Chiputuqueno, un aspirante que vivía con nosotros y se encargaba de la sacristía, empezó sus vacaciones, se fue a su casa a estar con su familia, y en una cena, medio en chiste, el P. Jojo me pidió que me encargara de preparar las misas, al principio me dio fiaca, porque las misas son todos los días 6.30 de la mañana, y eso implicaba levantarme todos los días muy temprano! Pero después lo vi como una oportunidad de vivir el adviento de una forma diferente, y así fue, me levanté todos los días a preparar la misa, pensando en algo para ofrecer de mi vida en cada preparación de la mesa de las ofrendas. Pensando en algo para agradecer de mi vida, cada vez que encendía las velas del altar.
Un día, más cerca ya de la navidad, después de pasar por el centro de salud y ver que todo corría bastante bien, me crucé a saludar a las mamás que venden comida en frente de la iglesia. Una estaba con su nieta, Ceska, una enana de 6 años que te enamora con la sonrisa, con la charla y con sus comentarios ocurrentes, pero ese día ceska estaba triste, no tenía ganas de hablar ni de nada, generalmente está con un grupo de 4 o 5 amigas con las que juegan siempre, pero ese día estaba sola. Le pregunté que le pasaba, y la abuela me dijo, "es que extraña a la mamá", y en ese momento se me fue el alma al piso, nos separa un abismo de cosas, la edad, la cultura, las formas, los orígenes, pero cuando me dijo que extrañaba a la mamá, me sentí desnuda, sentí que me habían descubierto lo más profundo del corazón que yo todo el adviento había estado piloteando, entonces la agarré, y le conté que mi mamá también estaba lejos y que hace mucho que no la veía, y la invité a mi trabajo, a que compartieramos juntas ese momento, pasamos por casa para buscar algo para pintar, y cuando fui a buscar una hoja, me encontré unos pesebres para armar que me había regalado el P Jojo, asi que agarré los marcadores, y el pesebre, y juntas armamos un pesebre de navidad, en el que yo pensaba, ofrecíamos las dos, esa falta que compartíamos.
Así, con cosas pequeñas, pero que a la vez llenan el corazón, me fui preparando para esta navidad, llegó el 23 a la noche, y habíamos arreglado todo para hacer una cena intercultural, en la que cada país se iba a encargar de hacer algo para compartir. Después de pasarnos la tarde cocinando, los argentinos llegamos con unas empanadas a una casa donde había Italianos, españoles, eslovacos, portugueses, brasileros, angolanos, un Indiano y un Polaco. El clima de la cena fue divino, cantaron canciones de navidad, cada uno en su lengua, y rezamos preparándonos para lo que iba a ser la navidad del día siguiente. Y llegó el 24, y lo más importante de ese día iba a ser la misa, nos pasamos la mañana preparando la parroquia para que estuviera linda, después tuvimos con las chicas tarde femenina, pensamos un poco que nos ibamos a poner y como, nos reimos mucho por que no es algo que suceda con frecuencia en la mision, y creo que todas lo extrañabamos, jaja y después de escuchar los ensayos del grupo coral, solo quedo entregarnos, con todo lo que habiamos ido preparando en nuestros corazones, a una misa que sería una verdadera fiesta.
La verdad es que tuve la intención después de comunicarme con mi familia, con mis amigos, pero ese día, como al día siguiente, el internet no anduvo. Al principio me enojé un poco, pero después me hicieron entender que hoy, esta navidad, estas fiestas, estoy acá, con esta gente que también tiene a su gente lejos. Y que esta navidad, estas fiestas, nos toca disfrutarlas acá, de esta manera.
Ahora que consigo conectarme, solo quiero dejar unos saludos y abrazos con mucho cariño, sepan que es posible que no pueda hablar en año nuevo tampoco, pero sepan que estoy bien, y que espero que hayan tenido una navidad espectacular y tengan un comienzo de año divino.