lunes, 18 de noviembre de 2013

Nunca me permitas, Señor.

Nunca me permitas, Señor, convertirme en esas personas que lo saben todo.
Nunca quiero ser Señor, de esos que no dudan antes de opinar, de esos que están muy seguros de lo que piensan y más todavía de que deben hacer que el mundo lo sepa. Nunca me permitas señor, estar tan segura de mis razonamientos que no dé lugar a escuchar los del otro. Nunca me permitas señor, que hable sobre una persona como si fuese algo objetivo, como si pudiese leerse sólo desde un punto de vista, sólo desde la experiencia que yo tuve la oportunidad de vivir. Como si lo que alguien es, pudiera bajarse de lo que muestra o lo que les muestra a ellos.

Me ha tocado compartir con personas que critican todo, con personas que opinan de todo, muy seguros de sus opiniones. Me ha tocado compartir con personas que hablan de otras personas, como si estuvieran dentro de su cabeza, dentro de sus corazones. Me ha tocado compartir con personas que están seguros de que tienen la razón en cada cosa que dicen. Me ha tocado compartir con personas que no miden lo que sus opiniones expresadas pueden producir en el corazón del que los escucha. Me ha tocado compartir con personas que hablan sin pensar lo que dicen, como si las palabras no tuvieran valor, como si las palabras no resonaran después en quien las recibe.

¿Acaso no los incomoda la duda? ¿Acaso nunca eligieron mal? ¿Acaso nunca se equivocaron?

Y me di cuenta que es insostenible, me di cuenta que es inconvivible, me di cuenta que nunca quiero ser alguien así. Prefiero quedarme con el beneficio de la duda. Prefiero pensar que debe haber alguna explicación que yo todavía no encontré. Prefiero confiar a pesar de las experiencias pasadas. Prefiero creer que el corazón del hombre es bueno, siempre. Prefiero ser yo la que me equivoque antes de condenar a otro a una opinión rígida y certera. Prefiero quedarme callada antes de hablar algo  que encadena.


Sólo tengo miedo, de que al no poder soportarlo, me esté convirtiendo de a poco, en lo que no quiero que me permitas ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario