jueves, 6 de marzo de 2014

Mis memorias de Lwena

El P. José me pidió un día que escribiera mis “memorias” de Lwena, que dejara por escrito todo lo que había vivido. Y la verdad es que me pareció imposible. No porque no quisiera compartirlo, ni porque haya sido poco, sino porque no sé cómo escribir tanto, no sé cómo escribirlo sin limitarlo, sin sacarle color. Fue una experiencia tan linda, tan grande, con tantas cosas que escribiéndolo iba a parecer menos. Pero igualmente voy a intentarlo y espero poder trasmitir mucho.  Y para hacerlo pensé en separar la experiencia en tres virtudes. Una experiencia de caridad, una experiencia de fe, y una experiencia de esperanza. Y así voy a describirla.
Fue una experiencia de caridad porque me encontré con una comunidad religiosa que entregó su vida por una misión, por un pueblo, por amor. Una comunidad que dejó todo, su tierra, sus costumbres, sus familias, sus amigos, todas las cosas que para cualquier persona son importantes. Una comunidad que deja sus corazones en una obra, una obra que es un nuevo “todo” en su vida. Y siendo esa misión todo lo que tienen, generosamente la compartieron con migo. Abrieron esa puerta, ese nuevo todo suyo, para que yo pueda ser testigo, y experimentar la grandeza del amor de Dios.
Fue una experiencia de caridad porque me encontré con un pueblo que ama, con un pueblo angolano que todavía no occidentalizó el corazón. Que no tiene miedo a amar, a compartir, a darse, sin esperar nada a cambio. Me acuerdo de una ocasión, encontramos un chico perdido, máximo 4 años, y yo salí a buscar a la madre, y no la encontré y me trabé, no supe responder, no sabía qué hacer. Y se hacía de noche, y uno de los trabajadores, como si fuera normal, y sin ninguna duda, lo agarró y lo invitó a su casa, lo bañó, le dio de comer, y lo cuido hasta que apareciera alguien que lo buscara. Y me di cuenta que yo me había justificado diciéndome que “había hecho todo lo que podía”, pero mi amor llegaba hasta ahí, amar más era comprometerme demasiado. Como esa, miles de experiencias en las que aprendí que estaba en un lugar donde me estaban enseñando a amar, de verdad y sin límites.
Fue una experiencia de fe, porque me encontré con una comunidad que tiene el corazón puesto en Dios. Que trabaja mucho, pero en oración. Que hace de cada momento, de cada actividad, una excusa para estar en comunión con Dios, o pidiendo, o agradeciendo, o solo haciéndolo presente. Con una comunidad consiente que tiene limitaciones, pero que confía en Dios. Una comunidad que tiene muy en claro cuál es su objetivo, y por eso trabaja en silencio y con humildad.
Fue una experiencia de fe, porque me encontré con un pueblo que busca a Dios, que tiene sed de Dios. Con un pueblo que sabe que sin Dios la vida no tiene sentido. Una vez fui con algunos jóvenes del grupo de misión a visitar una casa, una casa muy pobre, donde vivían una señora, con su marido, su hijo y su hermana, ninguno trabajaba ni vendía asi que ya no tenían ni comida para alimentarse ellos cuatro. Pero charlando de la oración, la señora me dijo “¡Cómo voy a olvidarme de rezarle a Dios si es mi padre, si el me hizo!”. Y sonreí, y tuve que hacer silencio, ya estaba todo dicho.

Y fue una experiencia de esperanza de un pueblo que salió de una guerra, terrible, pero que hoy con alegría esperan y trabajan por la paz.
 Y fue una experiencia de esperanza, porque lamentablemente en mi país, en mi casa, en mis círculos sociales, no hay reunión en la que no se diga alguna frase como “estamos mal!” o “Este país se está yendo al tacho” o “los jóvenes de hoy en día..”. Pero yo freno, y pienso, que por más que pasen muchas cosas, que probablemente sean ciertas. Mientras todos se quejan, hay un hermano rezando el buen día con un montón de trabajadores, y sentado en el campo de juego del centro juvenil intentando llegar al corazón de los jóvenes. Mientras todos se quejan hay un padre que se dedica a estimular y acompañar cientos de jóvenes de una parroquia y de una escuela. Mientras todos se quejan hay un padre que prepara su auto y sale, a visitar personas que el mundo entero se olvidó que existían. Mientras todos se quejan, yo tengo en el corazón, la certeza de que todo va a estar bien. 

lunes, 24 de febrero de 2014

Todas las cosas que diria..

Me estoy yendo, son mis ultimos dias, empiezo a cerrar etapas, momentos, experiencias, relaciones. Pienso en lo vivido y se me cruzan caras, muchas caras, personas, corazones..
pero vine a escribir lo que te diria, y voy a intentar hacerlo..
Primero que nada quiero decirte gracias, por haberme acompañado tanto. Quiero agradecerte por cuidarme. Quiero contarte que para mi todo esto fue muy especial, que yo nunca lo habia vivido, y vos me diste, queriendo o sin querer, el espacio, el lugar, la comodidad, el coraje. Me llevo todo eso en el corazon, gracias por ayudarme a crecer. Despues quiero pedirte perdon, por que hoy me doy cuenta, que muchas veces fui yo, el obstaculo en el camino. que sin darme cuenta te queria para mi, y no deje que estuvieras para los demas. Quiero pedirte perdon por que yo no creo en estas cosas. Por que jamas las defendi y mi opinion no cambia ahora, permiti que nos metieramos en una situacion que ni te enseña a vos, ni me cuida a mi. Di lugar a no cambiar el rumbo, a no mostrarte la verdadera libertad en la que me gusta vivir.
A vos te diria que sigas asi, que no bajes los brazos, que nunca te olvides que hay un Dios que en secreto nos esta cuidando. Que hay un Dios que acompania cada una de esas almas que vos vas juntando. Que no dejes de confiar, en que si se las entregas, El las abraza y las cuida. Te diria que seas paciente, que todo el esfuerzo vale la pena. Que por mas que a veces se vea obscura, siempre hay un fueguito que vale la pena seguir alimentando.
A vos te diria que bajes los ojos, que mires el piso, que mires la tierra, y que mirandola te hagas parte de ella, para poder ser soporte, de todos esos jovenes que a vos se entregan. Pero con el corazon lleno de Dios, lleno de vida. Que tengas paciencia, que ames, que de lo demas Dios se ocupa, el lleva la cuenta de cada uno, ,vos no tenes que mirar para el costado, se parte del polvo, y mira para arriba, y encontrate con todos esos corazones jovenes que pusieron a tu alcance.
A vos te diria que frenes y pienses, cual es para cada uno la mejor manera, de trasmitirle ese Dios del que estas enamorado. Que sigas buscando la manera de hacer posible ese compartir, de darles a conocer al que te cambio la vida, al que se gano tu entrega.
A vos te diria que estes atento, para que las palabras sean las justas. Te diria que estes atento, para poder conocer bien a tu gente, te diria que te tomes un buen tiempo, para conocer ese equipo, pero que despues de haberlos conocido, te entregues tambien, que no intentes cambiar todo, que no se haga a tu manera. Que se haga a la manera de Dios, asi como cada uno pueda, que confies y entregues, que acompanies, sin anular, que estimules y movilizes, pero siempre con el corazon apostando en los tuyos.
A vos te diria que pienses, que dejes de actuar y que mires, que reconozcas la realidad en la que te metiste, que calles y aprendas a escuchar, escuchando se aprende, y haciendo silencio se escucha. Los demas tienen mensajes divinos para mostrarte, pero solo si les das el lugar. Te diria que pienses, que frenes y que te plantees, como podes vivir estos meses, sin desperdiciar.
A vos te diria que te admiro, que me incomodaste en su momento, pero por que yo no estaba parada en un buen lugar y me lo hacias notar. Que laburaste la mision como un obrero, ladrillo por ladrillo, y te quedaste solo, y lo seguiste haciendo, y con el corazon en Dios, no se te movio un pelo. Admiro tu fe, admiro tu fuerza.
A vos te diria que conozcas, que por ir con tanta prisa no se te vayan a pasar corazones, que a veces es mejor hacer silencio, parar y mirar, quienes son los que tenemos al lado. Tambien te diria que me abriste los ojos, que espero que lo sepas disfrutar, que aproveches la mision, que Dios te acompania, no te vayas a olvidar!
A mi me diria tantas cosas! tantas que no si si voy a llegar. Que creo que muchas veces me equivoqué. Pero que todavia hay, mucho camino por caminar, que hay que ir en casa, hay que vovler a empezar. Que hay que elegir, sin miedo. Que estes atenta cuando vuelvas, que va a volver a pasar, no pierdas el foco, sabes para donde hay que caminar.

martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

La navidad ya pasó, pero todavía no tuve la oportunidad de hablar con muchos. Sólo quería escribir un poco cómo es que la viví, cómo es que la estoy viviendo.
El adviento empezó para mi, el primer domingo, cuando me levanté para ir a misa de 7.30 en la parroquia, y el P. Jojo se había olvidado de buscar algo para decir sobre la corona de adviento, entonces se me acercó un acólito mientras la misa estaba empezando, y me pidió por favor que fuera a buscar algo, contado así parece una anécdota más que nada graciosa, pero gracias a eso, yo pude vivir en mi adviento una semana de esperanza, una semana de preparación, una semana de alegría y una semana llena de amor.
Chiputuqueno, un aspirante que vivía con nosotros y se encargaba de la sacristía, empezó sus vacaciones, se fue a su casa a estar con su familia, y en una cena, medio en chiste, el P. Jojo me pidió que me encargara de preparar las misas, al principio me dio fiaca, porque las misas son todos los días 6.30 de la mañana, y eso implicaba levantarme todos los días muy temprano! Pero después lo vi como una oportunidad de vivir el adviento de una forma diferente, y así fue, me levanté todos los días a preparar la misa, pensando en algo para ofrecer de mi vida en cada preparación de la mesa de las ofrendas. Pensando en algo para agradecer de mi vida, cada vez que encendía las velas del altar.
Un día, más cerca ya de la navidad, después de pasar por el centro de salud y ver que todo corría bastante bien, me crucé a saludar a las mamás que venden comida en frente de la iglesia. Una estaba con su nieta, Ceska, una enana de 6 años que te enamora con la sonrisa, con la charla y con sus comentarios ocurrentes, pero ese día ceska estaba triste, no tenía ganas de hablar ni de nada, generalmente está con un grupo de 4 o 5 amigas con las que juegan siempre, pero ese día estaba sola. Le pregunté que le pasaba, y la abuela me dijo, "es que extraña a la mamá", y en ese momento se me fue el alma al piso, nos separa un abismo de cosas, la edad, la cultura, las formas, los orígenes, pero cuando me dijo que extrañaba a la mamá, me sentí desnuda, sentí que me habían descubierto lo más profundo del corazón que yo todo el adviento había estado piloteando, entonces la agarré, y le conté que mi mamá también estaba lejos y que hace mucho que no la veía, y la invité a mi trabajo, a que compartieramos juntas ese momento, pasamos por casa para buscar algo para pintar, y cuando fui a buscar una hoja, me encontré unos pesebres para armar que me había regalado el P Jojo, asi que agarré los marcadores, y el pesebre, y juntas armamos un pesebre de navidad, en el que yo pensaba, ofrecíamos las dos, esa falta que compartíamos.
Así, con cosas pequeñas, pero que a la vez llenan el corazón, me fui preparando para esta navidad, llegó el 23 a la noche, y habíamos arreglado todo para hacer una cena intercultural, en la que cada país se iba a encargar de hacer algo para compartir. Después de pasarnos la tarde cocinando, los argentinos llegamos con unas empanadas a una casa donde había Italianos, españoles, eslovacos, portugueses, brasileros, angolanos, un Indiano y un Polaco. El clima de la cena fue divino, cantaron canciones de navidad, cada uno en su lengua, y rezamos preparándonos para lo que iba a ser la navidad del día siguiente. Y llegó el 24, y lo más importante de ese día iba a ser la misa, nos pasamos la mañana preparando la parroquia para que estuviera linda, después tuvimos con las chicas tarde femenina, pensamos un poco que nos ibamos a poner y como, nos reimos mucho por que no es algo que suceda con frecuencia en la mision, y creo que todas lo extrañabamos, jaja y después de escuchar los ensayos del grupo coral, solo quedo entregarnos, con todo lo que habiamos ido preparando en nuestros corazones, a una misa que sería una verdadera fiesta.
La verdad es que tuve la intención después de comunicarme con mi familia, con mis amigos, pero ese día, como al día siguiente, el internet no anduvo. Al principio me enojé un poco, pero después me hicieron entender que hoy, esta navidad, estas fiestas, estoy acá, con esta gente que también tiene a su gente lejos. Y que esta navidad, estas fiestas, nos toca disfrutarlas acá, de esta manera.
Ahora que consigo conectarme, solo quiero dejar unos saludos y abrazos con mucho cariño, sepan que es posible que no pueda hablar en año nuevo tampoco, pero sepan que estoy bien, y que espero que hayan tenido una navidad espectacular y tengan un comienzo de año divino.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Nunca me permitas, Señor.

Nunca me permitas, Señor, convertirme en esas personas que lo saben todo.
Nunca quiero ser Señor, de esos que no dudan antes de opinar, de esos que están muy seguros de lo que piensan y más todavía de que deben hacer que el mundo lo sepa. Nunca me permitas señor, estar tan segura de mis razonamientos que no dé lugar a escuchar los del otro. Nunca me permitas señor, que hable sobre una persona como si fuese algo objetivo, como si pudiese leerse sólo desde un punto de vista, sólo desde la experiencia que yo tuve la oportunidad de vivir. Como si lo que alguien es, pudiera bajarse de lo que muestra o lo que les muestra a ellos.

Me ha tocado compartir con personas que critican todo, con personas que opinan de todo, muy seguros de sus opiniones. Me ha tocado compartir con personas que hablan de otras personas, como si estuvieran dentro de su cabeza, dentro de sus corazones. Me ha tocado compartir con personas que están seguros de que tienen la razón en cada cosa que dicen. Me ha tocado compartir con personas que no miden lo que sus opiniones expresadas pueden producir en el corazón del que los escucha. Me ha tocado compartir con personas que hablan sin pensar lo que dicen, como si las palabras no tuvieran valor, como si las palabras no resonaran después en quien las recibe.

¿Acaso no los incomoda la duda? ¿Acaso nunca eligieron mal? ¿Acaso nunca se equivocaron?

Y me di cuenta que es insostenible, me di cuenta que es inconvivible, me di cuenta que nunca quiero ser alguien así. Prefiero quedarme con el beneficio de la duda. Prefiero pensar que debe haber alguna explicación que yo todavía no encontré. Prefiero confiar a pesar de las experiencias pasadas. Prefiero creer que el corazón del hombre es bueno, siempre. Prefiero ser yo la que me equivoque antes de condenar a otro a una opinión rígida y certera. Prefiero quedarme callada antes de hablar algo  que encadena.


Sólo tengo miedo, de que al no poder soportarlo, me esté convirtiendo de a poco, en lo que no quiero que me permitas ser.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Mi casita Nueva

Mi casa es chiquita, es muy humilde, tengo cuatro cuartos, tengo un living, una cocina y un baño, tengo un jardín grande, un jardín que puedo usar por la mitad, por que por ahora es solo la mitad lo que pude limpiar. El resto está todavía inusable. No tengo microondas, mi heladera no funciona, mi lavarropas tampoco, no tengo placard, no tengo tele, no tengo internet, no tengo más que una flor en el medio de mi metro cuadrado de baño para poder bañarme. Tengo una cama, tengo una mesita en mi cuarto donde puedo apoyar algunas cosas, tengo ventanas sin vidrios pero con postigos. Tengo un tanque de agua buena para poder tomar, tengo algunos platos, algunos vasos y algunos cubiertos, tengo un jarrito para calentar agua para hacer unos mates. No tengo mucho más ni mucho menos. Pero hoy, conseguí algo más. Hoy tengo una capilla en mi casa chiquita. Hoy conseguí una caja para usar de altar. Hoy junté mis imágenes, mi biblia y un paño africano que tenía en mi cuarto y armé mi lugar. Hoy tengo un oratorio. No tengo muchas cosas, pero tengo esto, un lugar, chiquito pero cálido y bien arrumado, donde puedo sentarme a rezar sin ser interrumpida, donde puedo venir a charlar un rato con Jesús. Hoy no tengo mucho, pero tengo todo lo que necesito.
Y pienso esto y me acuerdo de una poesía, una poesía de papá, una poesía que fue la primera que leí, una poesía que describe esto que me está pasando, una poesía que cada vez que leo hace que mi corazón comience a latir con más fuerza, hace que me tiemblen las manos y que se me llenen los ojos de lágrimas. Pero hoy, que no tengo muchas cosas pero tengo mi oratorio, entiendo el orgullo con la que se escribió.
"Es la primera navidad de mi familia
y no tenemos árbol
pero tenemos un pesebre nuevo,
muy humilde y sencillo
hecho de barro.

Tengo tres reyes, muy piadosos ellos,
que con las manos juntas van llevando
grandes regalos para el rey que nace.
Me recuerdan a mi, que hace muy poco,
temblando de temor junté mis manos
para atreverme a hacer una familia
con un pesebre humilde y sin un árbol.

Tengo un asno echado así, al descuido.
Es un extraño animal, sin duda, el asno.
capaz de soportar grandes esfuerzos,
grandes dolores pesados, muy pesados
y mantener, sin gritos, sin estruendos
la mansedumbre de sus ojos mansos.

A veces me parece que se ríe
o se me antoja que me está mirando
y se sonríe...

Tengo un buey que cuida de su oveja.
El es fuerza y vigor, ella es encanto.
Él se ocupa de hacer frente a la vida
ella guarda el amor en su regazo.

Ella la mira a mi mujer y se ríe
o se me antoja que la está mirando
y se sonríe...

Entre todos resaltan con esmero
José y María envueltos en sus mantos
y el burrito y el buey
y el cordero y la oveja no lo saben
pero ese niño que está allí acostado
es el hijo de Dios que se hizo hombre
y aunque es pequeño no está cuidando.

Y si está Dios presente se me ocurre
que no le importa si no tenemos árbol,
porque aunque salga el sol,
aunque no queme,
el dolor no es más que un simple paso
hacia un cielo apacible de descanso.
Hacia ese cielo mi familia nueva,
yo y mi pesebre vamos caminando.

Es tan poco en verdad lo que tenemos,
que da verguenza sólo enumerarlo
pero en medio de todo lo que falta
te tengo a vos y tengo este milagro
de una familia
 con primera navidad pero sin árbol.

Es la primera navidad de mi familia
y no tenemos árbol
pero tenemos un pesebre nuevo,
muy humilde y sencillo
hecho de barro."




jueves, 17 de octubre de 2013

El idioma del Amor

Desde que llegué estaba bastante preocupada por el idioma, no encontraba manera de realizar mi misión si no me podía comunicar con la gente. De a poco me estaba empezando a desmotivar, de a poco el entusiasmo se apagaba, de a poco la fe iba encerrándose, limitándose con distintas barreras que hoy me doy cuenta que no eran más que excusas mías. Me pasa que yo soy una persona que piensa mucho, muy lógica, y la verdad es que estoy bastante contenta con eso, pero ahora me estaba matando. Mi fe se encerraba y yo me daba cuenta, y yo SÉ que sin Jesús esto no tiene sentido. Me empezaba a desmotivar y yo me daba cuenta y no podía hacer demasiado para evitarlo. Mi entusiasmo se apagaba y yo me daba cuenta, pero no encontraba la razón, no encontraba la solución. Y me estaba muriendo por dentro, de la impotencia, de saber que estaba yendo por mal camino, de saber a ciencia cierta que no estaba caminando bien, pero sin saber como salir. E iba a misa, y comulgaba, y rezaba esa oración que no se de quién es, no sé quién la registró, pero estoy segura de que se reza en cada rincón de la tierra, y decía y repetía "Señor, aumentame la fe", esperando que de alguna manera misteriosa, un día me despierte de vuelta sintiendo, me levante motivada, con fe, segura de lo que estaba haciendo, con entusiasmo y alegría. Y pasaban los días y nada.
Ayer, cenamos en la casa de los chicos con un par de padres y unas voluntarias que están por estos matos. Y hablando, en el medio de la cena, en una charla como podría haber sido cualquiera uno tiró: "Y como decía el Papa, el idioma universal es el amor". Y fue el primer palo, pensé, "Claro boluda, entendé que no se te pide demasiado, solo se te pide que ames". Y después el padre Marcelo que me vino a visitar se quedó charlando con migo, y como si fuera fácil, como si yo no hubiese estado días intentando levantar el corazón, cuando le conté lo que me estaba pasando se rió y me dijo algo así como "Está bien, estás mordiendo el polvo, a todos nos toca alguna vez darnos cuenta que no somos indispensables, que no somos útiles, que la vida es un regalo y que tenemos que vivir la gratuidad, que somos elegidos para amar y punto".

Cuantas veces pensamos en las cosas grandes como logros, cuantas veces nos ponemos largos caminos y grandes cosas para mostrarle al mundo o por que no a nosotros mismos que somos grandes personas, cuantas veces pensamos, aunque sea inconscientemente, que debemos hacer cosas grandes para ser santos. A mi me suele pasar, a mi me pasa, aunque me diga una y otra vez que no es así muchas veces vuelvo a caer en la misma. Y ayer me volví a chocar con la pared, la lámpara volvió a prenderse, y me dije, "Si vos nunca serviste para cosas demasiado grandes, si vos sos buena en las cosas pequeñas, en el cariño, en el abrazo, en los detalles atentos ¿por qué creíste que se te iba a pedir ahora algo distinto?". No estamos llamados a grandes cosas, no estamos llamados a grandes hazañas o grandes logros, solo estamos llamados a Amar. A menos que nos demos cuenta, que en realidad las grandes cosas y las grandes hazañas están verdaderamente en el amor.

Y anoche después de estas ideas, me puse a leer un libro del ser misionero que me regaló un amigo, y en la parte que ayer me tocaba me mandaba a leer 1 Cor, 13. Y se los dejo por que es verdaderamente iluminador.

"Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor."

Estoy viviendo en Lwena

Quiero escribir, y tengo muchas cosas para contar, pero a la vez no tengo nada. Nada demasiado profundo, no se que es lo que esperan, pero si de echos, sucesos o cuentos se trata puedo contar muchos detalles. 
Empiezo por lo básico porque me di cuenta que esta costando mucho imaginarse mi realidad  acá, voy a intentar describirla un poco aunque no sé si voy a lograr que vivan algo de esto que estoy viviendo. Estoy viviendo en Lwena, provincia de Moxico, a 1000 km adentro de la costa, en una provincia donde la guerra civil fue muy fuerte, donde todas las semanas cambiaba la autoridad que estaba al mando. Una semana Moxico era del gobierno y había que comportarse de una manera para poder sobrevivir, y a la semana siguiente la "UNITA" (No sé si se escribe así porque por  suerte solo escucho historias), el grupo de rebeldes que estaba en contra del gobierno lograba conquistar la ciudad y la forma de vivir y de manejarse era completamente la opuesta. Estoy viviendo en Lwena, donde el pueblo sigue con miedo, miedo a expresar su opinión, miedo a defenderse, miedo a cumplir su papel como ciudadanos Angolanos. En Lwena donde el típico "ocupate de tus asuntos y no te metas en nada que no sea indispensable porque te metés en un kilombo" es la ley primera. Donde aparte de el analfabetismo de la generación adulta, la gente no quiere educarse, no quiere saber más de lo necesario para vivir, como si hasta saber fuera peligroso. Gracias a Dios la guerra ya acabó y de a poco la comunidad vuelve a construirse, muy de a poco. La esperanza está puesta en los niños, las "crianzas" que hoy están yendo a la escuela y por lo menos la primaria la van a terminar. Son pocos los que se especializan en educación un poco superior. Recordemos que todavía saber es desconocido y lo desconocido, como en cualquier lado del mundo, asusta. Como si la guerra hubiese sido poco para implantar miedo en la sociedad, tienen también muchas costumbres, tradiciones típicas de la gente del interior que también los encierra y los limita. Tienen mucho miedo a los "Fetizos" o a la/el "Feticeiro". El feticeiro es una especie de Hechicero, mago, o eso es lo que al menos yo comprendo, que tiene que estar contento por que si no manda alguna maldición al pueblo o a la aldea y la gente se enferma, o se muere. Los fetizos son gente acusada por haber tenido la culpa de alguna desgracia. Es bastante normal que después de una muerte (que acá las muertes son MUY comunes, pero MUY!) La familia del fallecido vaya a ver al feticeiro para que él les diga de quién fue la culpa, y ese va a ser aislado, torturado, escluído y por que no también asesinado. Muchos niños de la calle, son niños que sus familias abandonaron por ser acusados como fetizos. Hay aldeas enteras que fueron abandonadas, donde las casas siguen en pie pero los pueblos se trasladaron por que en el lugar había caído alguna especie de maldición. Hoy son pocos los que descreen de estas tradiciones. Muy pocos. 
Estoy viviendo en Lwena, donde hace muy poco (no más de un año) llegó la electricidad, a una parte del pueblo. Donde todavía no tienen agua, donde los chinos monopolizaron el mercado del agua, vienen con sus camiones y juntan agua del río que después la venden. Y la gente sale a comprar bidondes de agua del río que no es ni cerca de potable, para beber, cocinar y bañarse. (Si no se bañan en el mismo río del que después van a ir a sacar agua para beber). En Lwena donde no existe la organización de la basura, entonces las calles son el mejor lugar para desechar todo tipo de basura que puedan generar. 
Estoy viviendo en Lwena, donde a los 20 años ya estás juntado y tenés por lo menos 3 o 4 hijos, donde la salud y la educación sexual no tienen ni un rincón en la cabeza de la gente. Hay un gran número de muertos por sífilis, hepatitis o incluso SIDA.Si no me equivoco, Angola es el país con más SIDA del mundo. Estoy viviendo en Lwena, donde a los niños varones después de haber cumplido los 12 años en la mayoría de las familias son separados de la casa, les dan un cuarto especial por que tienen que comenzar el período de reproducción. Estoy viviendo en Lwena, donde fuera de lo que es el pueblo, la gente no habla portugués todavía, hablan Choque o Umbundu, Kimbundu, o algún otro idioma tribal. 
Estoy viviendo entre mujeres con pelo postizo, es muy raro ver a una mujer que use su propio pelo por que el pelo "afro" no es un mito, el pelo es duro y crespo y si pueden compran extenciones trensadas que cocen a sus cabezas rapadas o incluso pelucas, bien. Y si no se hacen trenzas cocidas con su propio pelo que no van a lavar en varios días por que tardan HORAS en peinarse. No puedo explicar la mezcla de admiración y envidia cuando las mujeres, niñas, adolescentes y adultas ven mi pelo "occidental". 
Estoy viviendo con gente que come Fungi, una especie de polenta hecha de harina de una raíz que todavía no conseguí entender muy bien qué es. Pero se que cocinan una polenta, blanca y sin sal que es la comida favorita de muchos, o la única comida que comen o pueden comer. Estoy viviendo entre población negra, con niños que temen del hombre blanco, por lo que las crianzas mas chiquitas si me ven y no me conocían de antes se ponen a llorar del miedo.
Estoy viviendo entre un pueblo que está conociendo de a poco lo que es la iglesia católica, y entre una iglesia que está haciendo lo posible por respetar la cultura local y adaptarse a la forma de la gente sin ir encontra de sus principios religiosos. Estoy viviendo entre una comunidad de Salesianos, que hacen obras, muchas obras, escuelas, puestos de salud, centros juveniles, capillas, parroquias, entre otras. Entre una comunidad salesiana que enseña oficios a los hombres adultos y escuela a los niños. Entre una comunidad que cree que los niños tienen derecho a jugar, y organizan todos los fines de semana visitas a distintos barrios o aldeas donde van a hacer "oratorio", una serie de juegos con los niños del barrio que si es posible luego termina con alguna oración, pero que los chicos aprendan jugando es el principal objetivo. 
Estoy viviendo en Lwena, donde la comunidad de blancos (no chinos) es bastante pequeña, y los que estamos nos conocemos y nos apollamos como si no hubiera fronteras entre nosotros. No importa si sos italiano, portugués, argentino o qué, pero sos blanco.
Estoy viviendo en la casa de los padres todavía, en una habitación con un baño, que ya está siendo cada vez más mi hogar. Ayer me conseguí un pedazo de espejo y ahora mi baño está casi completo! Digo todavía porque en Noviembre viene una voluntaria Eslovaca mujer y nos van a dar una casita aca en frente para que vivamos juntas. Viven en otra casa, acá a la vuelta, dos voluntarios varones, un cordobés y un brasilero, que la verdad es que después de un poco más de una semana ya son casi mi familia, vienen a la casa de los padres a comer y yo voy casi todos los días para su casa a pasar el rato y por que no tomar unos mates. En la esquina de lo de los chicos vive un voluntario de una ONG, Italiano, Stefano, que nos invita todos los sabados a cenar a su casa junto con otra voluntaria, pero de la OMS, una Portuguesa que vive con las hermanas. Nos vamos turnando cada semana para ver quién cocina alguna comida típica de su país. Santi el cordobés ya hizo un asado y este sabado comimos bacalao hecho por Susana, la portuguesa. Voy a ver si consigo carne buena para hacer unas milanesas alguna vez. 
¿qué más? Estoy viviendo con tres padres, el padre Jojo, un indiano, el padre Mauro, Italiano, el padre Luis, creo que es Italiano también. Y con el hermano Gastón, un cordobés muy agradable y cercano. El padre Jojo es el director de la comunidad, "el comerciante" le decimos por que todo es vender y comprar y hace de todo un negocio jaja. Además es adicto a las llaves jajaja todo tiene cerradura y alguna llave o algún candado. Cuando entré al centro de salud me dio una bolsa con al menos 40 llaves de las distintas rejas, puertas, candados, depósitos o armarios.  El padre Mauro es el que está encargado de la pastoral, de la escuela y de los jóvenes. El padre Luis no está mucho en casa por que sale con su auto a visitar las distintas aldeas que hay en los alrededores de Lwena. Hay cerca de 170 comunidades diferentes a las que va a dar misa, confesar y preparar grupos de catequesis junto con algún local que hable Choque o Umbundu para poder comunicarse con la gente. El hermano Gastón se ocupa del centro profesional, donde enseñan oficios y del centro juvenil, un edificio enorme, que ahora está en refaccionamiento, pero donde igual existen grupos de baile, teatro, capoeira, una radio, grupos de distintos deportes, y un montón de actividades. Santi, el cordobés, es arquitecto, y está ocupandose de la refacción del centro juvenil, principalmente. André, el brasilero, es sociologo, y está llevando adelante un proyecto de sanidad en las distintas aldeas, donde planifican obras para hacer bombas de agua y enseña a la gente a usarla correctamente y verifica distintas necesidades. 
En la parroquia hay un montón de grupos distintos que llevan a cabo su actividad durante el fin de semana, grupos de confirmación, de oración, de misión,de rosario, de vocacionados, cursos de distintas cosas, seminarios de alcoholismo o de distintos temas que los jovenes quieran tratar. Está abierta a las necesidades y exigencias que los jóvenes necesiten.
Yo todavía estoy buscando cual es mi lugar. Lo primero que hice fue meterme en el centro de salud, un centro que se abrió en la época de guerra por que era necesario para la gente y que ahora está medio dejado de lado por la comunidad salesiana, pero sigue funcionando y es uno de los principales centros de salud de la ciudad. Estoy trabajando como bioquímica en el laboratorio, hago extracciones y análisis de las típicas enfermedades (sífilis, fiebre tifoidea, hepatitis, paludismo, entre otras cosas). La realidad es que estar encerrada en el laboratorio no me divierte demasiado y me puso bastante nerviosa al principio. Pero pude charlar con el hermano Gastón y me abrió las puertas de la escuela para que vaya a dar una mano cuando quisiera. El otro día fui y una profesora había faltado asi que me quedé a cargo de una hora libre que tenían los alumnos de sexto grado. Eso me entusiasmo MUCHO más. También estoy viendo si empiezo a dar una mano en el grupo misionero de la parroquia, pero todavía no tuve contacto. 
Estos últimos dos días acompañé al Padre Luis a recorrer unas aldeas a masomenos 30 km de casa, fuimos, dio misa, compartimos con la gente, les llevamos algo de ropa que el padre había conseguido e hicimos oratorio con los chicos. Nos acompañó Tía María, una Angolana que trabaja en casa limpiando y cocinando que tiene un espíritu misionero enorme. Lo acompaña al padre Luis por que habla Choque y Umbundu y organiza charlas con las mujeres de las distintas comunidades y juegos con los chicos. Es una persona incríble.
También conocí a Alegría, un Angolano de 26 años. Trabaja en la obra del centro juvenil y participa del centro profesional. Alegría dejo embarazada a su mujer cuando tenía 17 y ella tenía 14. El primer mes se fue y la dejó,tenía mucho miedo y sabía que no tenía plata para mantener esa familia, pero después se dio cuenta que no daba y volvió. Habiendo vuelto tuvo problemas con el alcohol, después tuvo una riña callejera con otro de la misma banda y estuvo preso. Salió de la carcel pagando una fianza de 60000 Kz (como 6000$ arg) que fue ahorrando de a poco y consiguiendo prestado y cuando salió de la cárcel dejó el alcohol y se fue a vivir con su mujer con la que tuvo dos hijos más. Hoy se está construyendo una casa en Kalunginge, una comunidad a unos 5 km de Lwena en la que se encarga de hacer oratorio con los chicos, SOLO, todos los domingos. Son al menos 50 niños que él anima y da catequesis. Hoy está esperando a terminar su casa para casarse con su mujer y poder comulgar. Hoy me dijo, en noviembre me caso y lo primero que quiero hacer es comulgar! Nunca conocí a alguien con tantas ansias por la comunión! es un ejemplo de vida enorme y un ejemplo para la comunidad inmenso. Está estudiando para terminar el colegio, hoy Santi le dio una clase de matemática, está aprendiendo superficies para poder calcular la cantidad de mosaicos que necesita una habitación, para poder hacer la cuenta cuando algún empleador se lo pida. Es conmocionante e inspirador verlo luchar todo el tiempo.
Ahora es tarde y no se me ocurre mucho más para contar pero prometo ir poniendolos al tanto. Espero que de a poco vayan compartiendo esto con migo.