La navidad ya pasó, pero todavía no tuve la oportunidad de hablar con muchos. Sólo quería escribir un poco cómo es que la viví, cómo es que la estoy viviendo.
El adviento empezó para mi, el primer domingo, cuando me levanté para ir a misa de 7.30 en la parroquia, y el P. Jojo se había olvidado de buscar algo para decir sobre la corona de adviento, entonces se me acercó un acólito mientras la misa estaba empezando, y me pidió por favor que fuera a buscar algo, contado así parece una anécdota más que nada graciosa, pero gracias a eso, yo pude vivir en mi adviento una semana de esperanza, una semana de preparación, una semana de alegría y una semana llena de amor.
Chiputuqueno, un aspirante que vivía con nosotros y se encargaba de la sacristía, empezó sus vacaciones, se fue a su casa a estar con su familia, y en una cena, medio en chiste, el P. Jojo me pidió que me encargara de preparar las misas, al principio me dio fiaca, porque las misas son todos los días 6.30 de la mañana, y eso implicaba levantarme todos los días muy temprano! Pero después lo vi como una oportunidad de vivir el adviento de una forma diferente, y así fue, me levanté todos los días a preparar la misa, pensando en algo para ofrecer de mi vida en cada preparación de la mesa de las ofrendas. Pensando en algo para agradecer de mi vida, cada vez que encendía las velas del altar.
Un día, más cerca ya de la navidad, después de pasar por el centro de salud y ver que todo corría bastante bien, me crucé a saludar a las mamás que venden comida en frente de la iglesia. Una estaba con su nieta, Ceska, una enana de 6 años que te enamora con la sonrisa, con la charla y con sus comentarios ocurrentes, pero ese día ceska estaba triste, no tenía ganas de hablar ni de nada, generalmente está con un grupo de 4 o 5 amigas con las que juegan siempre, pero ese día estaba sola. Le pregunté que le pasaba, y la abuela me dijo, "es que extraña a la mamá", y en ese momento se me fue el alma al piso, nos separa un abismo de cosas, la edad, la cultura, las formas, los orígenes, pero cuando me dijo que extrañaba a la mamá, me sentí desnuda, sentí que me habían descubierto lo más profundo del corazón que yo todo el adviento había estado piloteando, entonces la agarré, y le conté que mi mamá también estaba lejos y que hace mucho que no la veía, y la invité a mi trabajo, a que compartieramos juntas ese momento, pasamos por casa para buscar algo para pintar, y cuando fui a buscar una hoja, me encontré unos pesebres para armar que me había regalado el P Jojo, asi que agarré los marcadores, y el pesebre, y juntas armamos un pesebre de navidad, en el que yo pensaba, ofrecíamos las dos, esa falta que compartíamos.
Así, con cosas pequeñas, pero que a la vez llenan el corazón, me fui preparando para esta navidad, llegó el 23 a la noche, y habíamos arreglado todo para hacer una cena intercultural, en la que cada país se iba a encargar de hacer algo para compartir. Después de pasarnos la tarde cocinando, los argentinos llegamos con unas empanadas a una casa donde había Italianos, españoles, eslovacos, portugueses, brasileros, angolanos, un Indiano y un Polaco. El clima de la cena fue divino, cantaron canciones de navidad, cada uno en su lengua, y rezamos preparándonos para lo que iba a ser la navidad del día siguiente. Y llegó el 24, y lo más importante de ese día iba a ser la misa, nos pasamos la mañana preparando la parroquia para que estuviera linda, después tuvimos con las chicas tarde femenina, pensamos un poco que nos ibamos a poner y como, nos reimos mucho por que no es algo que suceda con frecuencia en la mision, y creo que todas lo extrañabamos, jaja y después de escuchar los ensayos del grupo coral, solo quedo entregarnos, con todo lo que habiamos ido preparando en nuestros corazones, a una misa que sería una verdadera fiesta.
La verdad es que tuve la intención después de comunicarme con mi familia, con mis amigos, pero ese día, como al día siguiente, el internet no anduvo. Al principio me enojé un poco, pero después me hicieron entender que hoy, esta navidad, estas fiestas, estoy acá, con esta gente que también tiene a su gente lejos. Y que esta navidad, estas fiestas, nos toca disfrutarlas acá, de esta manera.
Ahora que consigo conectarme, solo quiero dejar unos saludos y abrazos con mucho cariño, sepan que es posible que no pueda hablar en año nuevo tampoco, pero sepan que estoy bien, y que espero que hayan tenido una navidad espectacular y tengan un comienzo de año divino.
martes, 24 de diciembre de 2013
lunes, 18 de noviembre de 2013
Nunca me permitas, Señor.
Nunca me permitas, Señor, convertirme en esas personas que lo
saben todo.
Nunca quiero ser Señor, de esos que no dudan antes de opinar, de esos que están muy seguros de lo que piensan y más todavía de que deben hacer que el mundo lo sepa. Nunca me permitas señor, estar tan segura de mis razonamientos que no dé lugar a escuchar los del otro. Nunca me permitas señor, que hable sobre una persona como si fuese algo objetivo, como si pudiese leerse sólo desde un punto de vista, sólo desde la experiencia que yo tuve la oportunidad de vivir. Como si lo que alguien es, pudiera bajarse de lo que muestra o lo que les muestra a ellos.
Nunca quiero ser Señor, de esos que no dudan antes de opinar, de esos que están muy seguros de lo que piensan y más todavía de que deben hacer que el mundo lo sepa. Nunca me permitas señor, estar tan segura de mis razonamientos que no dé lugar a escuchar los del otro. Nunca me permitas señor, que hable sobre una persona como si fuese algo objetivo, como si pudiese leerse sólo desde un punto de vista, sólo desde la experiencia que yo tuve la oportunidad de vivir. Como si lo que alguien es, pudiera bajarse de lo que muestra o lo que les muestra a ellos.
Me ha tocado compartir con personas que critican todo, con
personas que opinan de todo, muy seguros de sus opiniones. Me ha tocado compartir
con personas que hablan de otras personas, como si estuvieran dentro de su
cabeza, dentro de sus corazones. Me ha tocado compartir con personas que están
seguros de que tienen la razón en cada cosa que dicen. Me ha tocado compartir
con personas que no miden lo que sus opiniones expresadas pueden producir en el
corazón del que los escucha. Me ha tocado compartir con personas que hablan sin
pensar lo que dicen, como si las palabras no tuvieran valor, como si las
palabras no resonaran después en quien las recibe.
¿Acaso no los incomoda la duda? ¿Acaso nunca eligieron mal?
¿Acaso nunca se equivocaron?
Y me di cuenta que es insostenible, me di cuenta que es
inconvivible, me di cuenta que nunca quiero ser alguien así. Prefiero quedarme
con el beneficio de la duda. Prefiero pensar que debe haber alguna explicación
que yo todavía no encontré. Prefiero confiar a pesar de las experiencias
pasadas. Prefiero creer que el corazón del hombre es bueno, siempre. Prefiero
ser yo la que me equivoque antes de condenar a otro a una opinión rígida y
certera. Prefiero quedarme callada antes de hablar algo que encadena.
Sólo tengo miedo, de que al no poder soportarlo, me esté
convirtiendo de a poco, en lo que no quiero que me permitas ser.
viernes, 1 de noviembre de 2013
Mi casita Nueva
Mi casa es chiquita, es muy humilde, tengo cuatro cuartos, tengo un living, una cocina y un baño, tengo un jardín grande, un jardín que puedo usar por la mitad, por que por ahora es solo la mitad lo que pude limpiar. El resto está todavía inusable. No tengo microondas, mi heladera no funciona, mi lavarropas tampoco, no tengo placard, no tengo tele, no tengo internet, no tengo más que una flor en el medio de mi metro cuadrado de baño para poder bañarme. Tengo una cama, tengo una mesita en mi cuarto donde puedo apoyar algunas cosas, tengo ventanas sin vidrios pero con postigos. Tengo un tanque de agua buena para poder tomar, tengo algunos platos, algunos vasos y algunos cubiertos, tengo un jarrito para calentar agua para hacer unos mates. No tengo mucho más ni mucho menos. Pero hoy, conseguí algo más. Hoy tengo una capilla en mi casa chiquita. Hoy conseguí una caja para usar de altar. Hoy junté mis imágenes, mi biblia y un paño africano que tenía en mi cuarto y armé mi lugar. Hoy tengo un oratorio. No tengo muchas cosas, pero tengo esto, un lugar, chiquito pero cálido y bien arrumado, donde puedo sentarme a rezar sin ser interrumpida, donde puedo venir a charlar un rato con Jesús. Hoy no tengo mucho, pero tengo todo lo que necesito.
Y pienso esto y me acuerdo de una poesía, una poesía de papá, una poesía que fue la primera que leí, una poesía que describe esto que me está pasando, una poesía que cada vez que leo hace que mi corazón comience a latir con más fuerza, hace que me tiemblen las manos y que se me llenen los ojos de lágrimas. Pero hoy, que no tengo muchas cosas pero tengo mi oratorio, entiendo el orgullo con la que se escribió.
"Es la primera navidad de mi familia
y no tenemos árbol
pero tenemos un pesebre nuevo,
muy humilde y sencillo
hecho de barro.
Tengo tres reyes, muy piadosos ellos,
que con las manos juntas van llevando
grandes regalos para el rey que nace.
Me recuerdan a mi, que hace muy poco,
temblando de temor junté mis manos
para atreverme a hacer una familia
con un pesebre humilde y sin un árbol.
Tengo un asno echado así, al descuido.
Es un extraño animal, sin duda, el asno.
capaz de soportar grandes esfuerzos,
grandes dolores pesados, muy pesados
y mantener, sin gritos, sin estruendos
la mansedumbre de sus ojos mansos.
A veces me parece que se ríe
o se me antoja que me está mirando
y se sonríe...
Tengo un buey que cuida de su oveja.
El es fuerza y vigor, ella es encanto.
Él se ocupa de hacer frente a la vida
ella guarda el amor en su regazo.
Ella la mira a mi mujer y se ríe
o se me antoja que la está mirando
y se sonríe...
Entre todos resaltan con esmero
José y María envueltos en sus mantos
y el burrito y el buey
y el cordero y la oveja no lo saben
pero ese niño que está allí acostado
es el hijo de Dios que se hizo hombre
y aunque es pequeño no está cuidando.
Y si está Dios presente se me ocurre
que no le importa si no tenemos árbol,
porque aunque salga el sol,
aunque no queme,
el dolor no es más que un simple paso
hacia un cielo apacible de descanso.
Hacia ese cielo mi familia nueva,
yo y mi pesebre vamos caminando.
Es tan poco en verdad lo que tenemos,
que da verguenza sólo enumerarlo
pero en medio de todo lo que falta
te tengo a vos y tengo este milagro
de una familia
con primera navidad pero sin árbol.
Es la primera navidad de mi familia
y no tenemos árbol
pero tenemos un pesebre nuevo,
muy humilde y sencillo
hecho de barro."
Y pienso esto y me acuerdo de una poesía, una poesía de papá, una poesía que fue la primera que leí, una poesía que describe esto que me está pasando, una poesía que cada vez que leo hace que mi corazón comience a latir con más fuerza, hace que me tiemblen las manos y que se me llenen los ojos de lágrimas. Pero hoy, que no tengo muchas cosas pero tengo mi oratorio, entiendo el orgullo con la que se escribió.
"Es la primera navidad de mi familia
y no tenemos árbol
pero tenemos un pesebre nuevo,
muy humilde y sencillo
hecho de barro.
Tengo tres reyes, muy piadosos ellos,
que con las manos juntas van llevando
grandes regalos para el rey que nace.
Me recuerdan a mi, que hace muy poco,
temblando de temor junté mis manos
para atreverme a hacer una familia
con un pesebre humilde y sin un árbol.
Tengo un asno echado así, al descuido.
Es un extraño animal, sin duda, el asno.
capaz de soportar grandes esfuerzos,
grandes dolores pesados, muy pesados
y mantener, sin gritos, sin estruendos
la mansedumbre de sus ojos mansos.
A veces me parece que se ríe
o se me antoja que me está mirando
y se sonríe...
Tengo un buey que cuida de su oveja.
El es fuerza y vigor, ella es encanto.
Él se ocupa de hacer frente a la vida
ella guarda el amor en su regazo.
Ella la mira a mi mujer y se ríe
o se me antoja que la está mirando
y se sonríe...
Entre todos resaltan con esmero
José y María envueltos en sus mantos
y el burrito y el buey
y el cordero y la oveja no lo saben
pero ese niño que está allí acostado
es el hijo de Dios que se hizo hombre
y aunque es pequeño no está cuidando.
Y si está Dios presente se me ocurre
que no le importa si no tenemos árbol,
porque aunque salga el sol,
aunque no queme,
el dolor no es más que un simple paso
hacia un cielo apacible de descanso.
Hacia ese cielo mi familia nueva,
yo y mi pesebre vamos caminando.
Es tan poco en verdad lo que tenemos,
que da verguenza sólo enumerarlo
pero en medio de todo lo que falta
te tengo a vos y tengo este milagro
de una familia
con primera navidad pero sin árbol.
Es la primera navidad de mi familia
y no tenemos árbol
pero tenemos un pesebre nuevo,
muy humilde y sencillo
hecho de barro."
jueves, 17 de octubre de 2013
El idioma del Amor
Desde que llegué estaba bastante preocupada por el idioma, no encontraba manera de realizar mi misión si no me podía comunicar con la gente. De a poco me estaba empezando a desmotivar, de a poco el entusiasmo se apagaba, de a poco la fe iba encerrándose, limitándose con distintas barreras que hoy me doy cuenta que no eran más que excusas mías. Me pasa que yo soy una persona que piensa mucho, muy lógica, y la verdad es que estoy bastante contenta con eso, pero ahora me estaba matando. Mi fe se encerraba y yo me daba cuenta, y yo SÉ que sin Jesús esto no tiene sentido. Me empezaba a desmotivar y yo me daba cuenta y no podía hacer demasiado para evitarlo. Mi entusiasmo se apagaba y yo me daba cuenta, pero no encontraba la razón, no encontraba la solución. Y me estaba muriendo por dentro, de la impotencia, de saber que estaba yendo por mal camino, de saber a ciencia cierta que no estaba caminando bien, pero sin saber como salir. E iba a misa, y comulgaba, y rezaba esa oración que no se de quién es, no sé quién la registró, pero estoy segura de que se reza en cada rincón de la tierra, y decía y repetía "Señor, aumentame la fe", esperando que de alguna manera misteriosa, un día me despierte de vuelta sintiendo, me levante motivada, con fe, segura de lo que estaba haciendo, con entusiasmo y alegría. Y pasaban los días y nada.
Ayer, cenamos en la casa de los chicos con un par de padres y unas voluntarias que están por estos matos. Y hablando, en el medio de la cena, en una charla como podría haber sido cualquiera uno tiró: "Y como decía el Papa, el idioma universal es el amor". Y fue el primer palo, pensé, "Claro boluda, entendé que no se te pide demasiado, solo se te pide que ames". Y después el padre Marcelo que me vino a visitar se quedó charlando con migo, y como si fuera fácil, como si yo no hubiese estado días intentando levantar el corazón, cuando le conté lo que me estaba pasando se rió y me dijo algo así como "Está bien, estás mordiendo el polvo, a todos nos toca alguna vez darnos cuenta que no somos indispensables, que no somos útiles, que la vida es un regalo y que tenemos que vivir la gratuidad, que somos elegidos para amar y punto".
Cuantas veces pensamos en las cosas grandes como logros, cuantas veces nos ponemos largos caminos y grandes cosas para mostrarle al mundo o por que no a nosotros mismos que somos grandes personas, cuantas veces pensamos, aunque sea inconscientemente, que debemos hacer cosas grandes para ser santos. A mi me suele pasar, a mi me pasa, aunque me diga una y otra vez que no es así muchas veces vuelvo a caer en la misma. Y ayer me volví a chocar con la pared, la lámpara volvió a prenderse, y me dije, "Si vos nunca serviste para cosas demasiado grandes, si vos sos buena en las cosas pequeñas, en el cariño, en el abrazo, en los detalles atentos ¿por qué creíste que se te iba a pedir ahora algo distinto?". No estamos llamados a grandes cosas, no estamos llamados a grandes hazañas o grandes logros, solo estamos llamados a Amar. A menos que nos demos cuenta, que en realidad las grandes cosas y las grandes hazañas están verdaderamente en el amor.
Y anoche después de estas ideas, me puse a leer un libro del ser misionero que me regaló un amigo, y en la parte que ayer me tocaba me mandaba a leer 1 Cor, 13. Y se los dejo por que es verdaderamente iluminador.
"Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor."
Ayer, cenamos en la casa de los chicos con un par de padres y unas voluntarias que están por estos matos. Y hablando, en el medio de la cena, en una charla como podría haber sido cualquiera uno tiró: "Y como decía el Papa, el idioma universal es el amor". Y fue el primer palo, pensé, "Claro boluda, entendé que no se te pide demasiado, solo se te pide que ames". Y después el padre Marcelo que me vino a visitar se quedó charlando con migo, y como si fuera fácil, como si yo no hubiese estado días intentando levantar el corazón, cuando le conté lo que me estaba pasando se rió y me dijo algo así como "Está bien, estás mordiendo el polvo, a todos nos toca alguna vez darnos cuenta que no somos indispensables, que no somos útiles, que la vida es un regalo y que tenemos que vivir la gratuidad, que somos elegidos para amar y punto".
Cuantas veces pensamos en las cosas grandes como logros, cuantas veces nos ponemos largos caminos y grandes cosas para mostrarle al mundo o por que no a nosotros mismos que somos grandes personas, cuantas veces pensamos, aunque sea inconscientemente, que debemos hacer cosas grandes para ser santos. A mi me suele pasar, a mi me pasa, aunque me diga una y otra vez que no es así muchas veces vuelvo a caer en la misma. Y ayer me volví a chocar con la pared, la lámpara volvió a prenderse, y me dije, "Si vos nunca serviste para cosas demasiado grandes, si vos sos buena en las cosas pequeñas, en el cariño, en el abrazo, en los detalles atentos ¿por qué creíste que se te iba a pedir ahora algo distinto?". No estamos llamados a grandes cosas, no estamos llamados a grandes hazañas o grandes logros, solo estamos llamados a Amar. A menos que nos demos cuenta, que en realidad las grandes cosas y las grandes hazañas están verdaderamente en el amor.
Y anoche después de estas ideas, me puse a leer un libro del ser misionero que me regaló un amigo, y en la parte que ayer me tocaba me mandaba a leer 1 Cor, 13. Y se los dejo por que es verdaderamente iluminador.
"Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor."
Estoy viviendo en Lwena
Quiero escribir, y tengo muchas cosas para contar, pero a la vez no tengo nada. Nada demasiado profundo, no se que es lo que esperan, pero si de echos, sucesos o cuentos se trata puedo contar muchos detalles.
Empiezo por lo básico porque me di cuenta que esta costando mucho imaginarse mi realidad acá, voy a intentar describirla un poco aunque no sé si voy a lograr que vivan algo de esto que estoy viviendo. Estoy viviendo en Lwena, provincia de Moxico, a 1000 km adentro de la costa, en una provincia donde la guerra civil fue muy fuerte, donde todas las semanas cambiaba la autoridad que estaba al mando. Una semana Moxico era del gobierno y había que comportarse de una manera para poder sobrevivir, y a la semana siguiente la "UNITA" (No sé si se escribe así porque por suerte solo escucho historias), el grupo de rebeldes que estaba en contra del gobierno lograba conquistar la ciudad y la forma de vivir y de manejarse era completamente la opuesta. Estoy viviendo en Lwena, donde el pueblo sigue con miedo, miedo a expresar su opinión, miedo a defenderse, miedo a cumplir su papel como ciudadanos Angolanos. En Lwena donde el típico "ocupate de tus asuntos y no te metas en nada que no sea indispensable porque te metés en un kilombo" es la ley primera. Donde aparte de el analfabetismo de la generación adulta, la gente no quiere educarse, no quiere saber más de lo necesario para vivir, como si hasta saber fuera peligroso. Gracias a Dios la guerra ya acabó y de a poco la comunidad vuelve a construirse, muy de a poco. La esperanza está puesta en los niños, las "crianzas" que hoy están yendo a la escuela y por lo menos la primaria la van a terminar. Son pocos los que se especializan en educación un poco superior. Recordemos que todavía saber es desconocido y lo desconocido, como en cualquier lado del mundo, asusta. Como si la guerra hubiese sido poco para implantar miedo en la sociedad, tienen también muchas costumbres, tradiciones típicas de la gente del interior que también los encierra y los limita. Tienen mucho miedo a los "Fetizos" o a la/el "Feticeiro". El feticeiro es una especie de Hechicero, mago, o eso es lo que al menos yo comprendo, que tiene que estar contento por que si no manda alguna maldición al pueblo o a la aldea y la gente se enferma, o se muere. Los fetizos son gente acusada por haber tenido la culpa de alguna desgracia. Es bastante normal que después de una muerte (que acá las muertes son MUY comunes, pero MUY!) La familia del fallecido vaya a ver al feticeiro para que él les diga de quién fue la culpa, y ese va a ser aislado, torturado, escluído y por que no también asesinado. Muchos niños de la calle, son niños que sus familias abandonaron por ser acusados como fetizos. Hay aldeas enteras que fueron abandonadas, donde las casas siguen en pie pero los pueblos se trasladaron por que en el lugar había caído alguna especie de maldición. Hoy son pocos los que descreen de estas tradiciones. Muy pocos.
Estoy viviendo en Lwena, donde hace muy poco (no más de un año) llegó la electricidad, a una parte del pueblo. Donde todavía no tienen agua, donde los chinos monopolizaron el mercado del agua, vienen con sus camiones y juntan agua del río que después la venden. Y la gente sale a comprar bidondes de agua del río que no es ni cerca de potable, para beber, cocinar y bañarse. (Si no se bañan en el mismo río del que después van a ir a sacar agua para beber). En Lwena donde no existe la organización de la basura, entonces las calles son el mejor lugar para desechar todo tipo de basura que puedan generar.
Estoy viviendo en Lwena, donde a los 20 años ya estás juntado y tenés por lo menos 3 o 4 hijos, donde la salud y la educación sexual no tienen ni un rincón en la cabeza de la gente. Hay un gran número de muertos por sífilis, hepatitis o incluso SIDA.Si no me equivoco, Angola es el país con más SIDA del mundo. Estoy viviendo en Lwena, donde a los niños varones después de haber cumplido los 12 años en la mayoría de las familias son separados de la casa, les dan un cuarto especial por que tienen que comenzar el período de reproducción. Estoy viviendo en Lwena, donde fuera de lo que es el pueblo, la gente no habla portugués todavía, hablan Choque o Umbundu, Kimbundu, o algún otro idioma tribal.
Estoy viviendo entre mujeres con pelo postizo, es muy raro ver a una mujer que use su propio pelo por que el pelo "afro" no es un mito, el pelo es duro y crespo y si pueden compran extenciones trensadas que cocen a sus cabezas rapadas o incluso pelucas, bien. Y si no se hacen trenzas cocidas con su propio pelo que no van a lavar en varios días por que tardan HORAS en peinarse. No puedo explicar la mezcla de admiración y envidia cuando las mujeres, niñas, adolescentes y adultas ven mi pelo "occidental".
Estoy viviendo con gente que come Fungi, una especie de polenta hecha de harina de una raíz que todavía no conseguí entender muy bien qué es. Pero se que cocinan una polenta, blanca y sin sal que es la comida favorita de muchos, o la única comida que comen o pueden comer. Estoy viviendo entre población negra, con niños que temen del hombre blanco, por lo que las crianzas mas chiquitas si me ven y no me conocían de antes se ponen a llorar del miedo.
Estoy viviendo entre un pueblo que está conociendo de a poco lo que es la iglesia católica, y entre una iglesia que está haciendo lo posible por respetar la cultura local y adaptarse a la forma de la gente sin ir encontra de sus principios religiosos. Estoy viviendo entre una comunidad de Salesianos, que hacen obras, muchas obras, escuelas, puestos de salud, centros juveniles, capillas, parroquias, entre otras. Entre una comunidad salesiana que enseña oficios a los hombres adultos y escuela a los niños. Entre una comunidad que cree que los niños tienen derecho a jugar, y organizan todos los fines de semana visitas a distintos barrios o aldeas donde van a hacer "oratorio", una serie de juegos con los niños del barrio que si es posible luego termina con alguna oración, pero que los chicos aprendan jugando es el principal objetivo.
Estoy viviendo en Lwena, donde la comunidad de blancos (no chinos) es bastante pequeña, y los que estamos nos conocemos y nos apollamos como si no hubiera fronteras entre nosotros. No importa si sos italiano, portugués, argentino o qué, pero sos blanco.
Estoy viviendo en la casa de los padres todavía, en una habitación con un baño, que ya está siendo cada vez más mi hogar. Ayer me conseguí un pedazo de espejo y ahora mi baño está casi completo! Digo todavía porque en Noviembre viene una voluntaria Eslovaca mujer y nos van a dar una casita aca en frente para que vivamos juntas. Viven en otra casa, acá a la vuelta, dos voluntarios varones, un cordobés y un brasilero, que la verdad es que después de un poco más de una semana ya son casi mi familia, vienen a la casa de los padres a comer y yo voy casi todos los días para su casa a pasar el rato y por que no tomar unos mates. En la esquina de lo de los chicos vive un voluntario de una ONG, Italiano, Stefano, que nos invita todos los sabados a cenar a su casa junto con otra voluntaria, pero de la OMS, una Portuguesa que vive con las hermanas. Nos vamos turnando cada semana para ver quién cocina alguna comida típica de su país. Santi el cordobés ya hizo un asado y este sabado comimos bacalao hecho por Susana, la portuguesa. Voy a ver si consigo carne buena para hacer unas milanesas alguna vez.
¿qué más? Estoy viviendo con tres padres, el padre Jojo, un indiano, el padre Mauro, Italiano, el padre Luis, creo que es Italiano también. Y con el hermano Gastón, un cordobés muy agradable y cercano. El padre Jojo es el director de la comunidad, "el comerciante" le decimos por que todo es vender y comprar y hace de todo un negocio jaja. Además es adicto a las llaves jajaja todo tiene cerradura y alguna llave o algún candado. Cuando entré al centro de salud me dio una bolsa con al menos 40 llaves de las distintas rejas, puertas, candados, depósitos o armarios. El padre Mauro es el que está encargado de la pastoral, de la escuela y de los jóvenes. El padre Luis no está mucho en casa por que sale con su auto a visitar las distintas aldeas que hay en los alrededores de Lwena. Hay cerca de 170 comunidades diferentes a las que va a dar misa, confesar y preparar grupos de catequesis junto con algún local que hable Choque o Umbundu para poder comunicarse con la gente. El hermano Gastón se ocupa del centro profesional, donde enseñan oficios y del centro juvenil, un edificio enorme, que ahora está en refaccionamiento, pero donde igual existen grupos de baile, teatro, capoeira, una radio, grupos de distintos deportes, y un montón de actividades. Santi, el cordobés, es arquitecto, y está ocupandose de la refacción del centro juvenil, principalmente. André, el brasilero, es sociologo, y está llevando adelante un proyecto de sanidad en las distintas aldeas, donde planifican obras para hacer bombas de agua y enseña a la gente a usarla correctamente y verifica distintas necesidades.
En la parroquia hay un montón de grupos distintos que llevan a cabo su actividad durante el fin de semana, grupos de confirmación, de oración, de misión,de rosario, de vocacionados, cursos de distintas cosas, seminarios de alcoholismo o de distintos temas que los jovenes quieran tratar. Está abierta a las necesidades y exigencias que los jóvenes necesiten.
Yo todavía estoy buscando cual es mi lugar. Lo primero que hice fue meterme en el centro de salud, un centro que se abrió en la época de guerra por que era necesario para la gente y que ahora está medio dejado de lado por la comunidad salesiana, pero sigue funcionando y es uno de los principales centros de salud de la ciudad. Estoy trabajando como bioquímica en el laboratorio, hago extracciones y análisis de las típicas enfermedades (sífilis, fiebre tifoidea, hepatitis, paludismo, entre otras cosas). La realidad es que estar encerrada en el laboratorio no me divierte demasiado y me puso bastante nerviosa al principio. Pero pude charlar con el hermano Gastón y me abrió las puertas de la escuela para que vaya a dar una mano cuando quisiera. El otro día fui y una profesora había faltado asi que me quedé a cargo de una hora libre que tenían los alumnos de sexto grado. Eso me entusiasmo MUCHO más. También estoy viendo si empiezo a dar una mano en el grupo misionero de la parroquia, pero todavía no tuve contacto.
Estos últimos dos días acompañé al Padre Luis a recorrer unas aldeas a masomenos 30 km de casa, fuimos, dio misa, compartimos con la gente, les llevamos algo de ropa que el padre había conseguido e hicimos oratorio con los chicos. Nos acompañó Tía María, una Angolana que trabaja en casa limpiando y cocinando que tiene un espíritu misionero enorme. Lo acompaña al padre Luis por que habla Choque y Umbundu y organiza charlas con las mujeres de las distintas comunidades y juegos con los chicos. Es una persona incríble.
También conocí a Alegría, un Angolano de 26 años. Trabaja en la obra del centro juvenil y participa del centro profesional. Alegría dejo embarazada a su mujer cuando tenía 17 y ella tenía 14. El primer mes se fue y la dejó,tenía mucho miedo y sabía que no tenía plata para mantener esa familia, pero después se dio cuenta que no daba y volvió. Habiendo vuelto tuvo problemas con el alcohol, después tuvo una riña callejera con otro de la misma banda y estuvo preso. Salió de la carcel pagando una fianza de 60000 Kz (como 6000$ arg) que fue ahorrando de a poco y consiguiendo prestado y cuando salió de la cárcel dejó el alcohol y se fue a vivir con su mujer con la que tuvo dos hijos más. Hoy se está construyendo una casa en Kalunginge, una comunidad a unos 5 km de Lwena en la que se encarga de hacer oratorio con los chicos, SOLO, todos los domingos. Son al menos 50 niños que él anima y da catequesis. Hoy está esperando a terminar su casa para casarse con su mujer y poder comulgar. Hoy me dijo, en noviembre me caso y lo primero que quiero hacer es comulgar! Nunca conocí a alguien con tantas ansias por la comunión! es un ejemplo de vida enorme y un ejemplo para la comunidad inmenso. Está estudiando para terminar el colegio, hoy Santi le dio una clase de matemática, está aprendiendo superficies para poder calcular la cantidad de mosaicos que necesita una habitación, para poder hacer la cuenta cuando algún empleador se lo pida. Es conmocionante e inspirador verlo luchar todo el tiempo.
Ahora es tarde y no se me ocurre mucho más para contar pero prometo ir poniendolos al tanto. Espero que de a poco vayan compartiendo esto con migo.
domingo, 29 de septiembre de 2013
Jean Vanier
Les comparto un fragmento de uno de los libros del escritor que me acompaña. No tiene desperdicio.
"La verdadera paz implica mucho más que una simple aceptación cortés de quienes son diferentes; implica encontrarlos, apreciarlos a ellos y sus culturas y crear vínculos con ellos. Familia, cultura, religión, comunidad y amigos son realidades vitales para el crecimiento del ser humano; pero debemos aprender a no encerrarnos ni dejarnos hacer prisioneros de esos grupos. Debemos traspasar esas fronteras para poder encontrarnos con quienes son diferentes de nosotros. Aún cuando la coexistencia es una base importante, la paz va mucho más allá. Para crearla debemos ir más allá de un simple "Buenos días", descubriendo quién es el otro y revelándole, a su vez, quienes somos nosotros. Escuchando al otro y encontrándonos realmente con él, comenzaremos a ver realmente la obra de Dios en la belleza, el valor y la persona profunda de quienes son diferentes. [...]
Tales encuentros implican una apertura, una vulnerabilidad, un estar presentes a los demás, una cierta manera de escucharlos, comprenderlos y ocuparse de ellos que les revele su valor y sus dones. Cuando amamos y respetamos a los demás, revelándoles su valor, ello pueden salir de detrás de los muros que los protegen. Ya no temen resultar heridos y pueden comenzar a abrirse. [...]
Las relaciones personales implican ternura y bondad. El reverso del amor es la dureza del corazón o la insensibilidad; es la indiferencia hacia los demás, hacia lo que ellos puedan pensar o sentir, hacia sus necesidades. Es evitar y erigir sistemas defensivos. El miedo encierra a la gente en sus sistemas de protección.
La paz no consiste únicamente en la ausencia de guerra, ni significa limitarse a vivir unos junto a otros ignorándose, mostrándose indiferentes o evitándose. La paz es aprender a conocerse, a apreciarse, a ver el valor de cada uno y a recibir los unos de los otros. Esta paz fluye de una comunión de corazones en la que descubrimos que somos realmente hermanos y hermanas que formamos parte de una humanidad en común. Esta comunión de corazón no se limita a ser un mero sentimiento; no consiste tan solo en refugiarse en un grupo de amigos. Implica que, como comunidad y como amigos, nos comprometamos a trabajar juntos por la justicia y la paz.
La paz es fruto del amor, y un amor que a su vez es justicia. Pero crecer en el amor exige un trabajo con uno mismo y unos esfuerzos constantes. Puede hacernos sufrir porque nos pide "abandonar": "abandonar" nuestras certezas, nuestro confort y aquellas heridas que nos protegen y nos hacen vivir. [...]
Hay que distinguir entre las necesidades básicas del ser humano y aquellas que, siempre y cuando se las respete, te permiten no solo sobrevivir, sino también desarrollarte y realizarte en plenitud. Nuestras necesidades básicas son el alimento, la vivienda, la educación y el cuidado de la salud; nuestras otras necesidades son: ser amados, ser respetados y ser considerados valiosos.
Garantizar las necesidades básicas es un acto de justicia contemplado por la ley; pero ayudar a una persona a desarrollarse amándola nunca podrá ser contemplado ni impuesto por una ley. No podemos ser obligados a amar a alguien, porque el amor es fruto de la libertad. Un niño necesita que sean satisfechas no solo sus necesidades básicas, si no también su necesidad fundamental de ser amado. No podrá llegar la verdadera paz si nos quedamos meramente en el respeto de la ley. El amor hace surgir lo más profundo en cada uno, y sin amor verdadero ni hay paz real ni es respetada la justicia. [...]
Para nutrir la paz deberemos partir en busca de la apertura, del riesgo, del perdón y de la libertad de reconocer lo sagrado en el otro y en nosotros mismos."
Busca la paz, capítulo 3, Jean Vanier.
"La verdadera paz implica mucho más que una simple aceptación cortés de quienes son diferentes; implica encontrarlos, apreciarlos a ellos y sus culturas y crear vínculos con ellos. Familia, cultura, religión, comunidad y amigos son realidades vitales para el crecimiento del ser humano; pero debemos aprender a no encerrarnos ni dejarnos hacer prisioneros de esos grupos. Debemos traspasar esas fronteras para poder encontrarnos con quienes son diferentes de nosotros. Aún cuando la coexistencia es una base importante, la paz va mucho más allá. Para crearla debemos ir más allá de un simple "Buenos días", descubriendo quién es el otro y revelándole, a su vez, quienes somos nosotros. Escuchando al otro y encontrándonos realmente con él, comenzaremos a ver realmente la obra de Dios en la belleza, el valor y la persona profunda de quienes son diferentes. [...]
Tales encuentros implican una apertura, una vulnerabilidad, un estar presentes a los demás, una cierta manera de escucharlos, comprenderlos y ocuparse de ellos que les revele su valor y sus dones. Cuando amamos y respetamos a los demás, revelándoles su valor, ello pueden salir de detrás de los muros que los protegen. Ya no temen resultar heridos y pueden comenzar a abrirse. [...]
Las relaciones personales implican ternura y bondad. El reverso del amor es la dureza del corazón o la insensibilidad; es la indiferencia hacia los demás, hacia lo que ellos puedan pensar o sentir, hacia sus necesidades. Es evitar y erigir sistemas defensivos. El miedo encierra a la gente en sus sistemas de protección.
La paz no consiste únicamente en la ausencia de guerra, ni significa limitarse a vivir unos junto a otros ignorándose, mostrándose indiferentes o evitándose. La paz es aprender a conocerse, a apreciarse, a ver el valor de cada uno y a recibir los unos de los otros. Esta paz fluye de una comunión de corazones en la que descubrimos que somos realmente hermanos y hermanas que formamos parte de una humanidad en común. Esta comunión de corazón no se limita a ser un mero sentimiento; no consiste tan solo en refugiarse en un grupo de amigos. Implica que, como comunidad y como amigos, nos comprometamos a trabajar juntos por la justicia y la paz.
La paz es fruto del amor, y un amor que a su vez es justicia. Pero crecer en el amor exige un trabajo con uno mismo y unos esfuerzos constantes. Puede hacernos sufrir porque nos pide "abandonar": "abandonar" nuestras certezas, nuestro confort y aquellas heridas que nos protegen y nos hacen vivir. [...]
Hay que distinguir entre las necesidades básicas del ser humano y aquellas que, siempre y cuando se las respete, te permiten no solo sobrevivir, sino también desarrollarte y realizarte en plenitud. Nuestras necesidades básicas son el alimento, la vivienda, la educación y el cuidado de la salud; nuestras otras necesidades son: ser amados, ser respetados y ser considerados valiosos.
Garantizar las necesidades básicas es un acto de justicia contemplado por la ley; pero ayudar a una persona a desarrollarse amándola nunca podrá ser contemplado ni impuesto por una ley. No podemos ser obligados a amar a alguien, porque el amor es fruto de la libertad. Un niño necesita que sean satisfechas no solo sus necesidades básicas, si no también su necesidad fundamental de ser amado. No podrá llegar la verdadera paz si nos quedamos meramente en el respeto de la ley. El amor hace surgir lo más profundo en cada uno, y sin amor verdadero ni hay paz real ni es respetada la justicia. [...]
Para nutrir la paz deberemos partir en busca de la apertura, del riesgo, del perdón y de la libertad de reconocer lo sagrado en el otro y en nosotros mismos."
Busca la paz, capítulo 3, Jean Vanier.
Calulo
Dentro de este viaje, en el que no sabía con qué me iba a encontrar, al que fui con no mucho más que un par de remeras y algunos pares de medias, por que no sabía que iba a hacer ni con qué me iba a encontrar, en el que estaba teniendo que usar todas mis capacidades linguísticas para poder entender el portugués, y poder compartir en castellano, portugués o inglés, depende con cual de los voluntarios, dentro de todo eso, llegamos a Calulo. Pero no llegamos a un pueblo, frenamos en un Santuario. Y cuando dijeron Santuario inmediatamente pensé en los Santuarios de Schoenstatt que suelen acompañarme en mis retiros, no porque sea del movimiento si no porque el movimiento siempre nos acoge a mi y a mi grupo misionero. Entonces llegué a un Santuario, eran las 4.30 masomenos pero a esa hora acá ya empieza a atardecer, entonces el sol estaba bajando, con el contorno bien marcado y con un color bien naranja. El Santuario quedaba sobre un morro, de modo que desde donde nos bajamos de la camioneta se veía todo el pueblo, bajo la luz del atardecer. Y por si le faltaba algo, estaba terminando una misa, y se escuchaba el coro de la misa, un grupo de señoras Angolanas que estaban cantando, sinceramente parecía un coro que venía a acompañar el paisaje. Fue Increíble. Todos nos bajamos de la camioneta y no lo podíamos creer, era paradisíaco. "Los traje a conocer un poco del cielo" dijo Lucas, el brasilero que nos estaba llevando a recorrer. Y la verdad que sí. Además del paisaje, cuando la gente salió de la misa vinieron especialmente a saludarnos. Los chicos y las señoras por que eran más que nada niños y señoras, ya no señoras de la ciudad como en Luanda, señoras africanas, señoras del interior de Angola, señoras y niños cuyas caras, cuya piel, cuyas miradas, cuyas sonrisas trasmitían paz y alegría.
Parada en Dondo
Tuve la oportunidad de sumarme a un viaje con otros voluntarios, la idea era recorrer un poco y conocer varias comunidades que hay al rededor de Luanda. Viajaron con migo un matrimonio Brasilero, un polaco, y dos chicas y un jóven eslovacos. Después de andar un largo rato y de habernos conocido un poco, la primer parada que hicimos fue en un pueblito que llamaban DONDO. Frenamos en la casa que tienen los salesianos ahí, es un pueblo muy pobre, sin demasiadas cosas ni atracciones, pero hubo algo que me llamó la atención y se los comparto. Cuando llegamos a la casa de los Salesianos, la recorrimos un poco, nos dieron algo para comer, conocimos distintos talleres que tienen en la casa, de costura, de carpintería, de decoración. Había un grupo de niños jugando con un coordinador, habían ido a pasar la tarde ahí. Y cuando caminabamos para conocer la capilla, pasamos por un pasillo y nos encontramos con esta imágen que les comparto. "El área de alfabetización". Era viernes por la tarde y una mezcla de niños, jóvenes y mujeres adultas estaban a la interperie, separadas de las otras clases por una pared como si cada aula fuera un cubículo, participando de una clase de lengua. En ese momento recién me di cuenta de la magnitud del viaje que estábamos comenzado.
Segunda Reflexión en Angola
Acá estoy, Escribo por acá porque después de pensarlo me pareció lo más oportuno. Y los pongo a ustedes, por que creo que pueden compartir esto con migo. Pongo segunda porque la primera la escribi anoche en un cuadernito que me traje, pero me di cuenta que escribir a mano me cansa y dejo de poner cosas por vaga asi que prefiero escribir aca y no escatimar palabras, es más no se si esto lo hubiese escrito jaja.
¿Qué quiero escribir hoy? tengo una mezcla de palabras en castellano y portugues que si se me escapa alguna fue sin querer. Ayer llegué y me sentía en otro mundo, no otro continente ni otro país, otro planeta. La gente es distinta, el color, la cara, la ropa, los modos, las palabras, todo. Me sentia una extranjera (aunque lo era) total. pero una voz adentro mio me decia que era el primer dia, que tuviera paciencia, que no pretendiera llegar y sentirme en casa, no iba a pasar. y tenía sentido. Entonces dentro de la angustia por no encontrarme empezo a crecer la paz, la espera, la esperanza mejor dicho. Y luego me acordé, como si fuera algo que uno puede acordarse y olvidarse como si no tuviera importancia, que toda esa gente, de otro color, con otra ropa, otros modos, otras palabras y otras caras, tienen un corazón como el mío, un Dios que los acompaña como el mío, y me acordé que muchas veces dicen que los ojos son la ventana del alma. Entonces pensé, si yo quiero sentirme como en casa, voy a tener que empezar a mirar a los ojos, a intensificar las miradas, a buscar esos corazones y ese Dios que para mi son "casa". Y después, mis pensamientos no son muy temporales, sino una linea de razonamientos q vienen uno atrás del otro dentro de mi cabeza, pero bueno, es la unica manera que encuentro de escribirlos.. después dije, claro, que boluda, la comunión. Y si, siempre fue el secreto y siempre lo será. Lo que me sostuvo en el dia de hoy y me va a seguir sosteniendo es eso, la comunion con Dios en el corazón del otro.
Hoy ya me desperté de otra manera, sabiendo que hoy iba a ser diferente. Fui a caminar temprano en la mañana por el barrio donde vivo en Luanda y ya las caras raras eran caras de personas, personas con corazones. Y resulta que cuando vos mirás al otro queriendo VER, el otro se da cuenta y te sonrie, te saluda, aunque sea un movimiento de mano, una bajada de cabeza, un gesto de aprobación.
Después más tarde fui a Lixeira, una villa en pocas palabras, que queda cerca de acá donde vivo. Entramos y las calles son finitas como en toda villa, y si se pueden llamar calles por que la superficie por donde pasa la camioneta está muy lejos de ser llana. Ibamos a visitar una familia misionera que vive ahi adentro, desde que entramos hasta que nos fuimos la gente no paro de saludarnos desde el otro lado de la ventana de la camioneta, niños que gritaban saludos, señoras que sonreían, jóvenes que saludaban. Los salesianos han hecho una obra super valiosa en ese barrio. Se lee en el cariño de la gente. Llegamos a la casa de la familia misionera y nos sentamos al rededor de una mesa a tomar mate con galletitas, me sentí en Santiago, me sentí en casa de nuevo, la familia es Rosarina asi que charlamos en castellano y todo, pero algo faltaba, era demasiado en casa, yo quería salir a conocer a toda esa "no casa" que había afuera. Igual me lleno el alma y fue una experiencia que voy a usar de sostén para los momentos donde me haga falta.
Después de almorzar con los Salesianos de Lixeira fuimos a visitar la escuela de 4500 alumnos que hicieron en el barrio, caminaba entre los guardapolvos, porque resaltaban más los guardapolvos blancos que otra cosa, y de vuelta caras, miles de caras nuevas, pero también algunos saludos. Supongo que la cantidad me abrumó un poco. Pero de regreso en la casa de los salesianos, me encontré con tres mininos, tres niños que me miraron con cara de "sos demasiado blanca" jajaja pero con curiosidad y con una sonrisa en la cara, en seguida me miraron a los ojos, me saludaron y sonriendo me pregnutaron como me llamaba, querían agua asique los ayude a conseguir un poco, fue mi primer momento concreto en el que dije "esto quiero hacer yo". Después de un rato aparecieron como 5 más, cada uno vino y me saludo, no hizo falta mucho movimiento de mi parte ni muchas palabras, palabras no tengo demasiadas por que el idioma me frena bastante, aunque si intento hablar me entienden. Y más tarde me cuentan que todos los niños que me habian saludado son los famosos "mininos da Rua", los niños de la calle que los Salesianos acogen e intentan conseguirles un hogar una vez que estos estén listos y decididos a dejar la calle.. Y de vuelta la lamparita se prendió "claro boluda, es el pobre, en el corazón del pobre y el necesitado va a estar siempre Jesús esperandote para comulgar con vos, para darte un mimo". Y así miles de imágenes y gestos, y miles de ideas que van apareciendo, y es el segundo día, imagínense si tengo que escribir todo! Quería contarles para que vayan viviendo un poco esto con migo, para que estén tranquilos, porque yo estoy tranquila, y para que confirmen la certeza de que Dios me acompaña, acá está y de a poco se va haciendo cada vez más presente.
Primera Reflexión en Angola
Eran en mi reloj cerca de las dos de la mañana cuando me depertó la luz del avión. Miré el reloj y no entendía demasiado, ¿por qué tanta luz si era tarde en la noche? Y de solo pensar la pregunta se me contestó internamente, "claro, que boluda, acá cambia la hora.." y en ese momento me di cuenta donde estaba, miré por la ventana y esto fue lo que vi. Mi primer imágen de África. Así como esta la pude capturar, ya a cada momento voy sumando miles de imágenes mentales que aunque quisiera sacar una foto, nunca representaría lo que vi, lo que pude percibir, lo que se mueve adentro. Tampoco tiene demasiado sentido que intente explicarlas porque no alcanzan las palabras, asi que les comparto esta, que fue la primera y la única medianamente capturada, de una serie de imágenes que ya guardo en mi corazón.
Gracias a todos los que me escribieron! y a todos los que tanto me acompañaron!! Gracias eternamente por que cada vez estoy más convencida de que va a ser una experiencia increíble! Gracias!
Gracias a todos los que me escribieron! y a todos los que tanto me acompañaron!! Gracias eternamente por que cada vez estoy más convencida de que va a ser una experiencia increíble! Gracias!
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